Hoy, 21 de septiembre, celebramos el Día Mundial del Alzheimer, declarado por la Organización Mundial de la Salud. El objetivo de este día es dar a conocer la enfermedad y recordar a la población general e instituciones y organismos públicos y privados, la importancia del apoyo y solidaridad con las personas afectadas y sus familias.

La demencia tipo Alzheimer es una enfermedad gravemente limitante para aquellas personas que la padecen y suele ser muy dura para sus cuidadores y familiares. Se estima que en la actualidad 35,6 millones de personas viven con demencia a nivel mundial. Este número se habrá casi duplicado para el 2030 y más que triplicado para el 2050. Esta patología afecta a más de 4,5 millones de personas en España, entre quienes la padecen directamente y sus familiares cuidadores. Afecta aproximadamente a 25.000 personas en la Comunidad Autónoma Vasca.

La alta prevalencia mundial y el impacto económico y social de la demencia en las familias, los cuidadores y la comunidad, así como el estigma y la exclusión social asociados, presentan un importante reto para la salud pública, las instituciones y la población en general.

Consideramos que es prioritario conocer y analizar en profundidad cuáles son las principales necesidades y dificultades de las personas afectadas por esta enfermedad, definir el marco de apoyo adecuado y efectivo para poder, a través de nuestra intervención profesional y no profesional, dar respuesta a sus necesidades y garantizar su atención digna y de calidad.

La persona afectada por la enfermedad de Alzheimer ha de ser el centro de atención, el eje en torno al cual han de girar todos los objetivos y esfuerzos de nuestra intervención profesional e inspirar todos los pasos que hayan de darse para mejorar no solo su calidad de vida, sino también la de quienes les acompañan en esta etapa de su vida atendiéndoles y cuidándoles.

No podemos olvidar que, aparte de la propia persona afectada, una de los grandes protagonistas en la enfermedad de Alzheimer es la figura de la persona cuidadora familiar, quien es la principal fuente de cuidados, servicios y atenciones a las personas afectadas por la enfermedad. Se estima que la familia es en el 94% de los casos la responsable del cuidado de la persona con Alzheimer.

Hemos de tener en cuenta que el diagnóstico de la enfermedad altera la vida familiar de una manera drástica, tanto en cuanto a su organización y estructura, como en relación a sus dinámicas relacionales y de funcionamiento, lo cual, unido a la sobrecarga física y emocional asociada al cuidado de una persona progresivamente más dependiente, pone a la figura de la persona cuidadora en una situación de alta vulnerabilidad y fragilidad. Es por lo tanto fundamental que las políticas sociosanitarias se preocupen por promover y realizar intervenciones informativas, psicoesducativas y de apoyo orientadas hacia la figura de la persona cuidadora.

Desde Zahartzaroa nos sumamos a la celebración de esta jornada y deseamos que:

-     Todas las personas profesionales socias de Zahartzaroa contribuyamos con nuestro trabajo diario a sensibilizar, acompañar, cuidar y ser solidarios.

-     Garanticemos que en el centro de nuestra atención se encuentre la persona afectada y su familia.

-     Avancemos hacia el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer, formando y sensibilizando a otras personas profesionales en este sentido, estableciendo los mecanismos de comunicación, contacto y coordinación entre los profesionales del sistema sanitario y social, así como dando a conocer la enfermedad a la sociedad.

-     Garanticemos entre todos y todas el mejor de los cuidados en el entorno familiar.

-     Integremos a las personas cuidadoras en nuestros protocolos de atención a lo largo del proceso de la enfermedad, teniendo en cuenta su situación de vulnerabilidad y fomentando sus fortalezas. 

-     Fomentemos por parte de instituciones públicas y privadas y por parte de las propias personas profesionales la investigación científica, sanitaria y social en Alzheimer.